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Instrucciones para pasar el fin de semana

Paso 1: Mira al cielo y siente cómo se parece a diciembre.
Dormir hasta tarde es como un recurso en extinción, que empieza a desaparecer en la segunda mitad de los 20’s, ¿o no? Desde ya estás haciéndolo mal, si te dormiste tarde y tenés que madrugar. No, no, no: pará el reloj, cortá el teléfono, que el perro ya no le ladre y “que se callen los pianos y con redobles en sordina” porque las instrucciones para pasar el fin de semana empiezan con bastantes horas de sueño, a las que son invitadas todas las posturas para dormir imaginables. Dormir hasta las 12h30 alcanza para empiernar la almohada, estirarse como gato, dormir en diagonal, abrazar la esquina, y retorcerse con sueños lúcidos y extraños; una sábana liviana basta, porque la temperatura te va a abrazar y sacar de allí.

El siguiente paso es vagabundear por la casa y en una especie de pijama hasta que se junten los factores necesarios para emprender actividades sabatinas de mayor valor. (Viene la parte complicada) para definir planes almuerzo, se deben evaluar las opciones: ceviche en el mercadito de Merliot, o asistir a algún otro tipo de mercadito (i.e. El Mercadito que reúne a productores y diseñadores locales como CMNTO, o el mercado orgánico de Soya Nutribar…) pero, ojo, lo más importante es resolver el tema del almuerzo, porque las 2:00 p.m. es la hora perfecta para ir al mar, en grupo y no como viajero solitario. Ya la comida debe estar resuelta por algún adulto responsable/anfitrión y los miembros de cada equipo (entiéndase por “equipo” los grupos segregados en carros, porque no todos caben en uno solo…) deben preocuparse únicamente por comprar bebidas y boquitas. Es así que procedemos con bajarnos del carro en el súper, conseguimos una variedad de bocas y nos atrevemos a probar algo nuevo, como un té helado orgánico cuyo envase dice que es para una familia entera pero en la etiqueta dice que es para una persona. Pasadas las compras, se debe seleccionar minuciosamente la música del camino sin omitir la predilección del CD entero de Wild Belle, “Isles”.

Y al llegar a la casa de siempre, allí en San Blas, es importante ordenar el desorden de las bolsas del súper, ayudar a poner el mantel, sacar las sillas y el cenicero. Teniendo la opción de irse a revolcar al mar bajo el cielo grisáceo del cambio climático, la recomendación quedarse con un ejemplar de Antología del cuento extraño, edición de 1979 y eventualmente dejar que la muñeca se afloje y lo suelte, para poder hablar apasionadamente con quien haya tenido la misma idea de mejor no ir al mar, mejor quedarse aquí en la hamaca y que si nos dormimos, mejor… pero, alto, que ya vienen las personas de la arena a la piscina, algo que se puede combinar suavemente con dip y boquitas porque, ¿qué es una ida al mar sin boquitas? Y a alguien le compete la tarea delicada de sacar las luces discomóvil y manejar la playlist con altos y bajos que inviten al bailaje (c.f. acto de bailar colectivo), un juego mecedor de luces y canciones que, pasada La Gran Comilona en homenaje al más reciente logro de alguien del grupo, amenizan un juego de “¿Qué preferís?”. Para pasar bien el fin de semana es obligatorio tener buena disposición y contestar sinceramente a las preguntas de “¿Qué preferís?” hasta que pasen a conversaciones abiertas, divertidas, amenas que sacan lágrimas de risa.

Hasta ahorita, el fin de semana va tan bien que hay espacio para despertarse fresca como una lechuga que redistribuye riquezas y así tomar el mando de hacer el desayuno, sencillo y fácil: huevos revueltos y tocino, para todos; exceptuando aquellos que trasnocharon y se excedieron y que se excusaron de las interacciones sociales. Pero, ojo, que el desayuno termina justo a tiempo para cambiar de lugar. Para moverse, se debe encontrar el conductor y, más bien, el trip indicado, como una ida a una casa a unas cuantas playas, El Sunzal. Sobre un risco, encima de una cueva, pega la brisa y hay cocos recién bajados para que sirvan de suero natural, en la piscina, bajo el sol. ¿Quién se acuerda de The Matrix? ¿Por qué son tan malas las secuelas? ¿Cómo estará la nueva de Star Wars? ¿Y Lars Von Trier, qué ondas? ¿O mejor las de Disney?... Varían mucho las opiniones y los temas no se acaban…. aunque hay que pausar para ir y vestirse para ir a comer, porque son las playas de la Libertad --y al entrar, un rótulo te da la bienvenida a La Libertad, y se siente bien-- y hay de dónde escoger. El combo de medio wok en Take a Wok, una caminata hacia la playa El Tunco y un café americano (negro, clásico) en Dale!Dale!Café, es todo lo que cualquier ser humano con hambre y necesidad de cafeína puede pedir. Para un mejor resultado, procurar que sean las 3h30 de la tarde, hora en la que la luz empieza a hacerse más dorada y los reflejos del sol animan las olas del mar y las sombras cobran una vida particular en el resplandor reflejado sobre la bocana, justo al lado del ya mencionado café.

Una vez respetada la hora, los cuerpos actores del fin de semana deben encontrar su puesto frente a la vista de la Playa El Sunzal para apreciar el lento atardecer. Ver la hora dorada de justo antes que se acueste el sol, el arrebol y entregarse a la hora azul de siluetas hasta de pronto, poniendo la cabeza en posición incómoda y la vista hacia el cielo, ver estrellas infinitas y la vía láctea, manchas blancuzcas repartidas por el cielo oscuro.




" fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura."
Patricia Trigueros

Como como señorita, tomo como caballero


Así es, amigos. Como como señorita pero tomo como caballero. Es divertido. Como como señorita porque como en cantidades razonables que me permiten seguir disfrutando la comida, y el hambre se me va rápido si practico mi hobby de comer entre comidas, y ni peso mucho ni mido mucho como para necesitar abastecerme de muchos alimentos. Claro, hay días en donde despliego mi talento, mi buen diente. A veces es rico almorzar dos veces, tras haber desayunado tarde. A esas veces generalmente se les llama "fin de semana". Pero, con el alcohol, es más o menos al revés la cosa: así como hay veces que como mucho, hay veces que tomo poco... pero por lo general tomo mucho. Y al día siguiente, devastada por n cantidad de alcohol y mezclas creativas, estoy hecha pedazos. Es tan sencillo como eso: no debería de comer como señorita si voy a tomar como caballero. Aunque quizás ya me estoy haciendo inmune.

Era domingo y estábamos en la esquina de fumadores en la terraza del Hotel/Restaurante/whatever Roca Sunzal, Playa El Tunco Me preguntaron que cómo amanecí, que si estaba destruida o de goma, o bien. "Pues, osea. Allí voy" dije yo; a lo que me respondieron "Es que creo que a la Paty ya no le da goma. Paty, yo no sé cómo aguantás."

Y yo tampoco lo sé. Sólo sé que me acuerda a cuando, en mi primer primer año de la Universidad, descarté todas las enfermedades que me había autodiagnosticado productos de mi hipocondría porque me dije que así, con la energía que yo tenía de hacer todo lo que hacía y ser la última siempre, pues no podría estar como enferma-enferma, así como de-verdad-enferma, ¿o sí? Y esto se trata más bien acerca de ese sábado en El Tunco. 

Bueno la verdad es que mi sábado empezó cocinando a las 9h30 de la mañana, un brunch que se transformó en una reunión de trabajo que duró de la 1:00 hasta 2:30. A las 3 estaba en la casa de mi hermano, recorriendo su casa nueva y reconociendo aquel póster de El Padrino y su parte de lo que era nuestra colección de DVD's (llámese "El Consejo de DVD'S" los miembros elegidos de la familia quienes aportaban opciones de calidad a la colección de películas)... Después pasé a estar sentada y me tomé dos Paulaner, rubias, heladas. Felicidades, hermano, y qué bueno que sólo somos dos tomando cerveza el sábado por la tarde. Más Paulaner para nosotros. Más cerveza para mí. (Nótese como no almorcé, sino que tomé).

A todo esto, desde las 3:30 había mara en The Carrot Concept. Fue Weeekend's Afternoon Party, lo cual se traduce a: fiesta de lanzamiento de la primera colección de camisetas de la marca Weekend. Son diseños coloridos, camisetas cómodas, atractivas, ingeniosas (como la que me compré yo de la calavera que está tomando en un after)... En el jardín divino-hermoso de The Carrot Concept, había gente desperdigada, cervezas, música de The House Project, banderines, patinetas, y una como actividad de hacer tu propia camiseta. Ojalá hagan otra, que yo sólo llegué un ratito, me tomé una Suprema, y me fui. Era sábado, había que ir al Tunco.

La primera parada oficial fue Tunco Veloz Pizzeria. Dos porciones de La Tunca, degustación de vino tinto que una señorita nos llegó a ofrecer, un grupo diverso, caras conocidas, un Screwdriver (porque hay veces en las que vodka con jugo de naranja hace sentido) y una Suprema. Pasamos después a La Guitarra, a bautizar las pláticas y las cervezas por venir con Jägerbomb. Yo recuerdo mi primer primerísimo jägerbomb, en el 2008, y su ahora familiar efecto. Y estaba tocando Brujo, jazz fusión, jazz rico, jazz bailable, jazz que seduce, jazz de aquí. "Va a estar Brujo, el mejor grupo de jazz de aquí, tocan bien chivo, y el chero del teclado es buenísimo" Sí, Bernardo, I know them, I like them; por supuesto que me apunto a La Guitarra. Ah, y le pregunté que qué pensaba al respecto de dejar de salir los sábados por la noche, como víctima del síndrome Late Twenties: "¿Cómo dejar de salir los sábados por la noche, si hay esto los sábados por la noche?" respondió, señalando a Brujo iluminado por las lucecitas de colores.

Y allí estuve. De lejos, estoy segura, parecía que estábamos hablando y hablando. De cerca, estoy segura, parecía más bien que sólo estábamos emborrachándonos con Suprema. Y estos son los versos borrachos:

no hay tiempo
no hay dinero no hay destino
no hay rumbo
no hay responsabilidad
no hay euro 
no hay colón
no hay trabajo
no hay sonido
pero hay música en el silencio

***

"Hey, mara, ¡aquí dice beer! ¡Aquí está abierto y dice beer!"...No sé adonde íbamos. ¿Habremos estado caminando a la playa? No sé, pero nos quedamos en este lugar sobre el pasaje hacia la playa cuyo rótulo nos indicaba que mientras otros cerraban y los policías empezaban a fruncir más el ceño, este lugar tenía lo que queríamos. Resultó ser La Guarida, que me habían recomendado, un espacio pequeño, bien hecho, con ambiente y música y personas y conversación. Sobre todo conversación: habían tantas pasando al mismo momento. De 2:00 hasta las 3:30 de la madrugada, aproximadamente. Gorillaz empezó a sonar al fondo, combinando con el montón de pláticas que estaban sucediendo al mismo tiempo, todas en voz alta, frente a la barra, entre amigos nuevos y viejos. Si las pudiera juntar todas, el resultado fuera algo así: hay que viajar, hay que ir a Guatemala, a recorrer toda Guatemala en un espacio ridículo en el que no caben los trips a la playa, a Atitlán, a las cataratas, a Tikal; hay ganas de pupusas, de ir por pupusas con un italiano que habla como brasileño; otra Suprema y una botella de agua, porfa; Sí, nosotros hablamos aquella vez en The Lab, soy yo, "la prima de Massimo"... Liam Neeson es el mejor actor de cine de acción que existe, no sabemos cómo lo logra pero sigue envejeciendo y sigue siendo el protagonista de todo esfuerzo cinematográfico de acción y/o suspenso, y yo quiero hablar de Star Wars pero se habla de otras; mi hermana y yo nos peleábamos, ella me cuidaba, como la vez que llegué borracha y le dije que era un ángel por cuidarme... Las Trigueros, ahora todo el bar sabe quiénes son las Trigueros, y por allá estamos hablando de viajar, de nuevo...

La T-shirt de Weekend, la t-shirt del after.
post signature

¿Quién está tocando?


El viernes pasado se nos ocurrió que lo que había que hacer era ir a cenar al Tunco y, más específicamente, a Loroco Bistró. Como lo describen en esta entrada de The Happening el Loroco Bistró es la propuesta gastronómica más internacional de la zona. Lo que lo hace the place to go to son los resultados de la mezcla de sabores nacionales internacionales que se reflejan en el menú, la delicadeza de las invitaciones al paladar: tacos de pescado, picantes, sazonados con lo ácido del mango verde; chips de yuca que acompañan la variedad de sándwiches y las alusiones a Europa del Este en las adaptaciones del weiner schnitzel y el goulash.

El lugar siempre fue concebido como una idea diferente que pudieran buscar los salvadoreños y extranjeros por su carácter cultural, abierto a la cultura culinaria de diferentes países y disponiendo de un espacio para el arte local, dentro del cual se han dado conciertos de música andina y lationamericana, presentaciones de artistas, entre otros. Allí fue exhibida la obra fotográfica Musas de Miguel Cervellón, y se presentaron las pinturas de Eduardo Marticorena. Abrir un espacio así en la zona de las playas de La Libertad es algo que merece apoyo, reconocimiento y debe aprovecharse. 

Luna? Lámparas de papel en el Loroco Bistró
Fui de los primeros clientes en el Loroco, a finales de Noviembre o a principios de Diciembre; fue antes o después de mi viaje a México, ahorita no me acuerdo... Pero recuerdo que fue la tarde (entera) que pasamos jugando Texas Hold 'Em, con cervezas, y degustando mientras seguían armando el espacio y colocando las lámparas del lugar. Probamos los tacos de pescado que mencioné al principio, el sándwich de Weiner Schnitzel, la hamburguesa y el tiradito. El tiradito fue de los favoritos por que no sólo viene condimentado con ají y otras especies, sino el corte y la frescura estaban perfectos y completado con nueces. 

Así que este finde regresé por tiradito, que compartimos de entrada entre tres, y mi sándwich de Weiner Schnitzel. Probé la hamburguesa de frijoles con curtido de mango verde que pidió mi prima, y también el Chicken Bbq y la salchicha de transilvania. Todo estaba tan bueno que necesitábamos una hamaca para descansar de la gran comida. Obviamente, no sucedió. Consideramos por un momento quedarnos a dormir en un hostal para poder tener acceso a hamacas y sillones, pero sólo teníamos presupuestado venir en la noche y no de viernes a sábado.

This could be you, smiling in El Tunco
Al final de la noche, habíamos estado tomando en La Guitarra y escuchando a la banda.... La música y el ambiente estaba alegre a pesar de tener que gritarnos para poder escuchar nuestros insights sobre las cosas horribles y las cosas hermosas de la vida; y la música era esta mezcla entre blues y reggae, con producciones híbridas entre covers y originales... Y aunque pregunté muchas veces ¿Quién está tocando? nunca obtuve respuesta. No sé quiénes eran los que tocaron el viernes pasado en La Guitarra, pero estaban buenos.

Pero sé que todavía no se ha acabado el fin de semana, y eso significa que muchos pueden aprovecharlo yendo a la Playa El Tunco y probando o volviendo a probar el menú del Loroco Bistró. Yo no puedo ir, mi domingo implica trabajo desde la casa en vez de tiempo libre del trabajo. 

Afro-jazz-funk session

No he escrito (aquí) porque no he tenido tiempo libre. El tiempo libre es primordial para poder hacer Paty Stuff. Por ejemplo, no pude asistir a la inauguración del festival de cine Ambulante porque estaba enferma y cansada. Estoy hablando del miércoles pasado. Ese día, empecé un taller de escritura creativa para mujeres en el Centro Cultural de España, impartido por Silvia Elena Regalado, poeta salvadoreña. Allí nos presentamos las 25 participantes y pusimos en práctica dos de las reglas para escritura creativa: nunca levantar la mano, siempre estar escribiendo; perder todo el control y dejar de pensar. El resultado fue escuchar diversas, distintas propuestas de frases al rededor de la idea "Voy a volver". I'm looking forward to next Wednesday's workshop.

El viernes estuve con en La Costa del Sol posando para unas fotos de un proyecto fotográfico de mi prima (mencionado en esta entrada). La mayoría de las veces, éramos las únicas dos personas en esa gran playa. Hubo momentos en dónde sí habían unos voyeurs, fisgones. Les recomiendo, si pueden, ir a pasar el día un día de semana.

Y el sábado, me liberé como a las 4 PM. A esa hora supuestamente íbamos a irnos directo a la Playa El Zonte, para después ir al Tunco . Salimos quizás a las 5 y 15, así que dejamos el Zonte para otro día y fuimos al QX La Fábrica, un hostal que nos gusta mucho por el ambiente relajado y las instalaciones acogedores (las salitas, la piscina con un mosaico de alacrán al fondo).
El objetivo del turismo rural era ir al bar La Guitarra y ver al conjunto Outside tocar Afro-jazz-funk-session. Yo había escuchado a Giancarlo Villeda, en el bajo, y Sonojazz antes -- siempre hacía referencia a la buena música que tocaban. Esta vez, me encataron las mezclas de géneros, las melodías; la "harmonización" (<- ¡ojo! esta palabra NO existe)... y el sonido del bajo se mantiene súper bien a lo largo de las rolas, y el saxofono contribuye por ratitos aportando mucha fuerza... Y los géneros mezclados. ¡Muy buen toque!
Cuando terminó me fui a meter de escondidas a D'Rocas porque no nos dejaban entrar, "ya no habían brazaletes". ¡Ni modo! Sólo que después nos cacharon como ilegales infiltrados y les rogué que me dejaran pagarle los $3.00 que les debía.

Ahora, domingo, he pasado escuchando Explosions in the Sky -- es rock, es gringo, es instrumental, es ambient... y por ratos onírico y espacial. Ustedes deberían de hacer lo mismo.
¡Buenas noches!

Aquí hay un video de Outside tocando en La Guitarra.

Aquí hay un slideshow de fotos de la banda y del toque -- cortesía de Carlos E. Lara y Rodrigo Dada.