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Mi primer viaje a L.A.

mi Yo de 18 años
azules en Los Ángeles


Mi primer viaje a L.A.*

*de la serie “mi primer viaje”

“no llego hoy a sivar sabes... estoy en LA... es una mierda pq yo tenia que viajar de LA a sivar, pero estaba en lista de espera y la aerolínea tripea sobrereservar todos los vuelos... sobre todo en esta temporada... [...] super buena onda la mara, eso sí. me recogieron a la 1 d la manana en el airport, me dieron comida y casa” – 17/07/06, email de P. a M.


Debía volar vía Los Ángeles a San Salvador, en julio de 2006. No sé cuál era la prisa por regresar (osea sí sé, pero no diré su nombre)... pero no me importó que el señor en SFO me haya dicho que lo mejor que podía hacer era cruzar los dedos, me subí en el avión de todas formas. Por alguna razón, mi elección de outfit para volar había sido una blusa blanca semi-escotada de algodón, una falda café, y unos zapatos medio-entaconados que acabaron por sacarme ampollas, de tanto caminar en los pasillos de LAX, el aeropuerto de Los Ángeles.

Caminé varias veces a la zona de fumadores que sirvió para amortiguar mi paciencia, pues una espera de 7 horas es bastante. Con mi pelo largo amarrado en un moño y mi maleta de mano atrás, fumaba cigarros gringos viendo el atardecer y los colores de la contaminación, el smog más maravilloso que había visto. Era repugnante, me quería ir de y no volver a pisar un pie en Los Ángeles. Escribí bien brava en mi cuaderno de Los Beatles, ese con diseño tomado de Yellow Submarine, editado por Chronicle Books. Me lo acababa de comprar en algún lugar de California, en ese mi viaje a San Francisco, que no había sido mi primero.

Un fumador me pidió fuego, o le pedí fuego yo a él y me preguntó que qué estaba escribiendo. Ojalá nunca se me hubiera perdido la confianza e ingenuidad con la que me puse a contarle toda mi vida. Terminamos hablando de periodismo, escritura y me dijo que ojalá pudiera leerme un día, el desconocido con el brazo quebrado cuyo nombre nunca supe, pero me animó tanto a seguir escribiendo que la concepción más lógica y la racionalización de lo que acababa de suceder fue “conocí a mi futuro esposo”.
“son como la 1 de la mañana y estoy enojada. lo único que quiero hacer es hablar con la mara. everything was going so well. i even met my future husband.” - 17/07/06, cuaderno de The Beatles.  

Recuperé mis maletas y me quité el outfit ridículo de divorciada que mi Yo de 18 años había andado sudando por todo el aeropuerto de L.A. Ya lucía distinta, con mi maleta gigante [muy #acumuladores de mi parte] y esperé. Llegó un pickup con dos señores desubicados, tíos por lado de mi papá que vivían en L.A., y que creían que yo tenía 15 años. Hola, mucho gusto y gracias por salvarme. Pasamos a Wendy’s para merendar a las 2 AM quizás me pedí algo tipo una papa al horno con brócoli, porque llevaba como tres meses siendo vegetariana e iba bien, persistente. Estaba tan incómoda, y cansada.

“LA City Limit.
Tijuana keda como a 6 horas
suena tentador
me lo acaban de describir.” -
17/07/06, cuaderno de The Beatles.  

Me traté de asolear un rato el día siguiente, en la piscina de la residencia de estos mis parientes. Me sentía muy incómoda, pero la verdad es que hasta el día de hoy me atraviesa una convicción de que no me veo bien en bikini, y no me veía bien con el matrip que tenía encima y las montañas desérticas atrás; un bikini de crochet que solo mi Yo de 18 años habría elegido, la misma Paty que juraba que toda la situación de haber perdido el avión y estar varada en L.A., pensando en X, era un “castigo kármico”. Mi Yo de 30 años, pues, no expresa su visión de mundo a través del crochet, la verdad.

“Bueno ya conocí Venice Beach y ahorita estoy oyendo Jimi Hendrix camino al Hollywood Boulevard en (en honor a Enrique). Es bien especial estar en LA la verdad… Después de L.A. Story, y Pretty Woman… [...] Where am I currently going to? Me gustaría vivir en L.A… por mi future husband. Aparte de eso, veamos: El Capri, Santorini, Berkeley, France, New York, Suchitoto.” -
17/07/06, cuaderno de The Beatles.  

Y no recuerdo haber entendido nada de Los Ángeles, a ser honesta. Fui a un par de muelles. Pasé mucho tiempo en tráfico. Según los apuntes de mi cuaderno, escuché The Doors, Jimi Hendrix y Sheryl Crow. Me seguía sintiendo insegura en mi piel, explorando pantalones acampanados y tonos turquesa y azules. Me puse khakis y una blusa con un patrón psicodélico para viajar, esta vez. La blusa era holgada, un look muy “retro-embarazada.” Volví a esperar y a desesperarme en la incertidumbre de no saber si iba a viajar, pues seguía en lista de espera.

// Logré subirme en un asiento de primera clase, y hacerme amiga del tipo del duty free en lo que esperaban. ¿Amistad o coquetería? No lo sé. Aún hoy, fuera de Los Ángeles, hay momentos en los que se confunden la amabilidad con la coquetería. // Lo que sí me acuerdo es que no me gustó Los Ángeles, no al final cuando ya se me había bajado el efecto del veneno de hablar con un desconocido en el área de fumadores. // En diciembre de ese mismo año conocí a un tipo en el balcón de un hostal, Tyler, y lo describí así “Tenemos playlists similares, y a ambos nos encanta San Francisco y odiamos Los Ángeles”. Yo tenía 19, y ni se me ocurrió decirle que guardaramos contacto. Perdí su email, y hoy no podría decirle “Tyler, fui a Los Ángeles de nuevo, y esta vez me encantó” y nunca nos juntamos en S.F. like we said we would. // De hecho, ni sé si se llama Tyler. Se podría llamar Matt, o Joe. // Hay muchas cosas raras en esta vida.


“That was weird. Es apenas lunes y un tipo de United en el vuelo le dijo a otro tipo de United “Have a nice weekend.”.” -
17/07/06, cuaderno de The Beatles.  


qué horrible, qué chivo

Semanas no tan santas parte 2

Semana Santa 2012
(Esto son apuntes concebidos antes de la publicación de "Semanas no tan Santas parte 1")


Mis reuerdos de Semana Santa (según apunté en un cuaderno verde, en 2015): en Francia eran estos Lundi de Pâcques los que se celebraban y recuerdo la Semana Santa de 2010 que fue la última vez que vi a Maria (en la del año pasado, me escapé 10 días a las playas de acá, al Sunzal, San Blas, Costa Azul). La del año pasado je me souviens pas, amnesia de Semana Santa es síntoma de la vejez que me achaca y se ve en las varices de mis piernas. Luego Semana Santa 2012 estuve en Guatemala justo al principio y caminé descalza sobre los vestigios de una alfombra de una de las procesiones, ¿verdad? Y luego una de estas playas, después de los túneles, un recorrido que me transporta extrañamente al principio de los 90’s. // Y las reflexiones me persiguen hasta Semana Santa 2015 en el balcón de Maria del Mar, en Cali-Limonar // Luego, está Semana Santa 2011 que fue el pequeño fiasco en Amatecampo que tuve un respiro en San Blas con un toque de Penny Lane y el aniversario más absurdo del mundo y de allí… Me escapé donde mi prima, le cambié el nombre a Melissa; debería haber un monumento a Doña Elba, heroína del comedor con la mejor mariscada de San Blas… Están los inflables en Costa del Sol que se funden, a medida baja el sol, con los cielos estrellados de Garita Palmera. Veníamos desde Costa Rica para San Salvador y ¿qué pensará mi mamá y mis hermanos de esos viajes por tierra? Y, momento, alto, que está  el hito del Semana Santa 2002: allí bailamos, nos reímos, mentimos, amarramos, comimos, tomamos, contamos historias de miedo, vimos una estructura extraterrestre volar sobre nosotros y desaparecer en el agua, vimos películas y desafiamos la muerte.

Good times in Cali, Semana Santa 2015


Patricia Trigueros

Regresemos al futuro

Visto en Cinemark, La Gran Vía
Back to the future II"No podés regresar al futuro, es un error de sintaxis y concordancia" dice Paty ignorante en su infancia.

Tengo nostalgia de regresar al futuro con películas del pasado. No sé si es que fue un día para despertarse oyendo “The power of love” (Huey Lewis and the News) y recordar a una joven Elisabeth Shue preguntándole a Michael J. Fox en su papel de Marty McFly que si se llamaba Calvin, porque así decían sus calzoncillos… Porque ayer, como lo plantea el hashtag #BacktoFutureDay, fue el día en el Marty viajó/volvió al futuro, solo que en la vida real los carros no vuelan y la gasolina no está hecha a partir de basura reciclaje… ¡Volvamos todos al 1985! Yo no conozco, pero… Ajá, volviendo: ayer me acordé del reloj de calculadora de Back to the future (1985) y el lunes la conmoción era Star Wars, con el lanzamiento del nuevo trailer y me pregunté si iba a hacer cola emocionada, al igual que en 1999 cuando lanzaron Star Wars Episode I: The Phantom Menace. ¿Quién sabe? Pero, ya casi es 15 de diciembre. Otro factor pueden ser los días sombríos y el clima Quédate-En-La-Cama de un octubre lluvioso (aunque hoy sí, ¿veá? ¡Sol!)... o quizás es la luna creciente y la tendencia a procrastinar.... El caso es que me puse a pensar en películas que despiertan el sentimiento de “Ay, ¡es cierto! ¡Veámola de nuevo!”.


Las de Indiana Jones. Aparte de que es un personaje muy carismático, las películas mezclan humor con drama con acción e historia y geografía. ¿Qué más pedir? Mi favorita es The temple of doom (1984), es la que más he visto, citado, amado, cantado. ¿Cómo es la canción que cantan en el intro? Y no, no estoy menospreciando Raiders of the Lost Arc (1981), ni la de The Last Crusade. Pero siento que no debí de haber visto la última. Lloré por dentro.


Ahora Stand by me (1986) es genial. Es solo un año mayor que yo y es como un padre para todas las coming of age films. Cambió mi manera de ver los ríos y las babosas, esos animals negros ligosos y malignos... Sin Stand by me no existieran ni Now and Then que cambió la vida de muchas niñas en el ´95, ni The Perks of Being a Wallfower que me hizo llorar hace poco.


Jurassic park (1993) y yo tenemos una relación bien chiva. Me acuerdo de irla ver, chiquitía, de taparme los ojos y esconderme. Me acuerdo del VHS y de las veces que aún la veo en la tele. Me acuerdo de que San José, Costa Rica es representada mal por la producción gringa, como una ciudad costera, en un ambiente guapachoso. La música, los personajes, el drama, los chistes… todos son ingredientes perfectos para sentirnos bien después de sufrir tensión de que los niños están en la cocina pero allí andan los velociraptors, ¡cuidado! Gracias, Jeff Goldblum (que recientemente deslumbró a las masas en este comercial, a los 100 años de edad) y Sam Neil y la chera, ¿cómo es que se llama? Laura Dern… Pero sobretodo gracias a Samuel L. Jackson por la frase “Hold on to your butts”.


¿Alguien que me recomiende ver la nueva de Jurassic Park? No la he visto, pero vi el principio. No entendí si me estaban vendiendo una reescritura del guión original, adaptado a la era de Taylor Swift, o…. No, no entendí.


Ghostbusters está en la lista no solo por los íconos fáciles como el poltergeist verde que saca a la mara de quicio, el marshmallow man, y una situación extraña con Sigourney Weaver que nunca dejará de ser el rostro de la saga de Alien. Las figuras de las caza fantasma tuvieron pegue en su momento y eran muñequitos y también juguetes. ¡Es chivísimo ser un caza fantasma! Con la musiquita ochentera. Pero es mejor verlos interactuar: Ray que es como torpe (Dan Aykroyd), Egon (Harold Ramis, a quien amo en todos sus roles) que tiene una mezcla rara de estoicismo y carisma, Peter (Bill Murray) que es solamente casi inimpresionable y Winston (Ernie Hudson)... de quien francamente casi no me acuerdo. Pero me acuerdo de la música, Ghostbusters durururu….


Dejaré afuera las de Gremlins, porque estoy pensando en un tono menos gore. Y para concluir, mencionaré rápido unas últimas tres: Spaceballs (1987) porque es una parodia demasiado buena, The Goonies (1985) porque es épica y familiar y aventurera, ¡wow! Todo a lo que uno puede aspirar en la infancia y preadolescencia....y Batteries not included (1987), no solo porque la vi en familia varias veces, más de alguna cortesía de Cinemax, sino porque son alienígenas adorable, platillos voladores chiquitillos en familia, dentro de una familia que se esfuerza en Nueva York.

El reloj de Marty McFly

Acumulación de resoluciones

Tengo que confesar que tengo años de acumular resoluciones de año nuevo que no cumplo.  Esta es la primera de una serie de confesiones, y una reflexión sobre el optimismo que me ha acompañado al principio de muchos años, que luego desvanece y es reemplazado por el realismo: no consigo el tiempo ni la fuerza de voluntad que requieren los siguientes ejemplos de promesas personales que he roto.

1. "Este año no voy a comer nada que venga de una cadena de restaurantes de comida rápida, con la excepción de Subway y Camperitos de Pollo Campero [porque de mis hobbies domingueros favoritos era ver Lo que el viento se llevó (1939) en compañía de mi prima, una película tan larga que la empezábamos de día y cuando terminaba ya era de noche]". El 3 de enero del 2006 estaba en el KFC y comí mucho Burger King, Pizza Hut, etc... Ese mismo año me volví vegetariana y pedía hamburguesa sólo con queso y lechuga, o algo por el estilo. El Subway vegetariano es bien sin gracia, si me lo preguntan a mí.

2. "Este año voy a aprender alemán". Me gasté la plata de las clases en otras cosas, y aprendí palabras aleatorias hasta que fui a Berlín y repetía lo que me decían. Sé decir "esta vez no", "desnudo en Leipzig", "vuelo", "llegadas", "noche", "Fumar puede matar", "te quiero", "te amo", y unas dos vulgaridades, además de algunas palabras que aprendí de ponencias sobre Franz Kafka... Eso, básicamente. Además, tengo un pésimo acento.

3. "Este año voy a aprender a andar en bici". No, no sé andar en bicicleta.

4. "Este año, me voy a ir de viaje sola a San Sebastián". Nunca sucedió.

5. "Este año, voy a terminar mi novela [que empecé en el 2008]" Sigue en proceso.


6. "Este año sí voy a terminar por lo menos una de mis novelas" Quizás para este año...

7. "Hacerme experta en yoga". Lo practico irregularmente desde el 2002, y soy mala. Hoy logré hacer yoga matutino por 4 minutos.

8. "Aprender a tocar piano [con la esperanza de componer mis propias canciones o melodías]".

9. "Mi resolución de fin de año es empezar el año tomando mimosas"... Hubo Fanta mezclada con jugo de naranja, una noche muy divertida. "Más Fanta, más diversión", como diría el eslogan.