Como mi horario apretado me permite mañanas libres, ayer por
la mañana iba a ir a
Metrocentro, al
Teatro Luis Poma, con mi prima a comprar entradas para la
función de las 8:00 PM de
Los Melindres de Belisa, adaptación de Santiago Nogales y el grupo Moby Dick de
la obra del siglo XVII de Lope de Vega. Al final, ya no fui porque compramos los boletos en línea, aceptando la modernización de la sociedad. El punto es que llegamos 5 a las 8 y salimos como a las 10. Dicho espectáculo resultó ser un muy buen trabajo escénico, con mezcla de comedia gestual y de situación que hizo reír al público. El vestuario y los gestos y el manejo del escenario fueron muy propios de aquel
teatro español, fruto de aquel contexto social que podemos conocer a través de este tipo de obras que dejó -- y, también, en lenguaje original: castellano versificado. ¡Deberíamos de hacer
teatro salvadoreño en versos, sólo por el trip!
Después de pasar comprando comida a los
"Tacos de Lips" (que no sólo abren en la madrugada), llegué a mi casa y vimos
Howl, una
película semi-surrealista basada en el poema
Howl de
Allen Gingsberg. En
Howl se alternan imágenes de la vida de Gingsberg y su experiencia con su
poesía, los momentos de que dicho poema está siendo juzgado por su contenido controversial (¿es sólo algo obsceno? ¿o es
literatura, aunque rompa con ciertas normas abordando contenido subversivo?)... y a medida que escuchamos los versos que Allen Gingsberg (
James Franco) va recitando y escribiendo en su máquina de escribir, vemos ilustraciones animadas de esas figuras retóricas alusivas a un mundo moderno del final de los 50's. Al final de cuentas, parece que
Howl es una muestra de cómo la
literatura es honestidad, es una creación a partir de dimensiones personales de la realidad.... O al menos así me pareció. ¡Vean la peli! I love how they mixed
litterature with
animation and a glimpse into a certain context, not unlike its jazzy soundtrack... and maybe you'll love it, too.
No son malas opciones para un jueves en la noche. Pero hoy, viernes, planeo ir al
Centro Cultural de España, ver la exposición
"Esto no es una de-generación: ¿arte joven en El Salvador?" y después ver qué pasa. Como dijo
Bob Dylan, "the answer my friend is blowin' in the wind".
Aquí hay un álbum de fotos de la representación de
Los Melindres de Belisa.