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Señales (de Arturo) de que estás saliendo con la chera equivocada

un post colaborativo

En palabras de Arturo Ruiz, “a medida te hacés viejo, ya no querés vivir dramas, ni mierdas”. Y a medida ha ido conociendo mujeres, se ha dado cuenta que las mujeres son complicadas y cometen el error de ser más controladoras a medida avanza una relacioøn, en vez de ser transparentes de entrada. Este miedo a mostrar quiénes son realmente puede sorprenderte como un juego y quizås esta lista de reflexiones de Arturo “El Chapin” Ruiz te ayude a entender si estas lideando con la mujer indicada o con, digamos, algun tipo de mujer equivocada. Como deciamos en el post “Senales de que estas saliendo con un imbécil”, las señales están allí.

Foto colaborativa

1. Es la rebound. De allí no va a pasar y a veces le decís en tu mente el nombre de tu ex o, peor aún, le tirás un apodo genérico como baby o linda para no cagarla.

2. Es tu ... es decir, te da pena que te vean con ella, preferís algo más escondido aunque lo vendés como íntimo solo porque querés tener sexo.

3. No entiende tu onda, lo que te apasiona hablar, físico no es lo mismo que emocional, no tenés mucho de que hablar porque no te capta. Vas un montón a lugares donde tenés que estar en silencio como el cine.

4. La que te profesa amor, a el mes de andar saliendo y ya empieza a ver una vida juntos, etc. Nadie se enamora de alguien en un mes, solo la nutella, bájale a tu intensidad, ¿sí?

5. La abusiva,  ¿qué te cuesta por lo menos ofrecer pagar la cuenta? De vez en cuando, men, enserio

6. La todo gira alrededor mío.  Es una relación, no un monólogo. No siempre tienen que ser tus planes, tus amigos, tus fiestas... pero siempre los problemas son los de uno y la culpa, también.

7. La ilusión perfecta, la que lo tiene todo, es más de lo que creíste conocer en una persona y cada día te sorprende más, es la mujer casi perfecta, excepto por todo lo malo que tiene pero el encule no te deja verlo. Huí de eso, esas sirenas después te ahogan.

8. Es tu amiga. Jamás salgás con tu amiga de verdad; Pana, chera, conocida, amiga de una amiga, s´I. pero una amiga de verdad, no te jugues la amistad.

9. La que te esconde, la otra cara de la moneda. Si le da pena que la vean con vos en la calle, salú.

10. Las papas sin sal, para mejor una salida al Burger King.

Al final, es eso: mejor solo que pasar por estas cosas. O no. Cada quién. Pero el que escoja la soledad o una relación tranquila, bien por él; y el que no, también. 

Dating yourself, un mapa

A Breakfast Date
La noción de Dating yourself tal como la empleo nace, creo, de una relación epistolar que mantuve entre el 2008 y el 2010, en un email en el que él mencionó sus planes de ir solo a tomarse algo. Es obvio (para mí, porque soy fan) que quizás su origen data de antes, de la temporada 5 de Sex and the City, de cuando Carrie decide que no está soltera sino, más bien, está “dating the city of New York”. Es entonces que la vemos llevarse al cine, llevarse al Guggenheim Museum… aunque eso termina en una escena patética llena de lluvia, pero bueno. Sí, se trata de llevarte a ti misma/mismo on a date. “Yo me amo y me caigo bien, me voy a llevar a una cita” o algo así leí por allí. Sí, el tema es, por un lado, atenderte y tratarte bien. Por otro lado, consentirte. Y, por último, divertirte y entretenerte. Pues, sí: que sea divertido y entretenido compartir un café, una copa de vino, con alguien… Lo malo es que suena a encender varios cigarros, mientras que a solas no fumo mucho (le llamo “el cigarro social”, mi debilidad)… no significa que te la vas a pasar sentándote contigo mismo. Tuve una roommate que no toleraba andar sola, pero ni haciendo mandados. “Vení acompañame a la Préfecture”, “Acompañame a inscribir materias, después vamos a hacer tus cosas”. Vaya, chivo, démole. Respeto mucho esta tendencia a buscar compartir y tener compañía. Aún así, celebro dating yourself y recomiendo probarlo, si es que no lo han hecho ya. A mí me encanta date myself, en todas sus variantes, y aquí un mapa de dónde ir, un mapa de citas.

El clásico, el original, incluye un par de tragos y tabaco. Esto se puede dar en la comodidad de tu casa, escogiendo la música; o, también, una tarde noche en La Ventana. Es una cita flexible, hermosa, a la que te llevas para compartir nada que no sean los pequeños placeres como compañía y vicios. No necesitás de alguien más para tener una conversación que te llene y te haga aterrizar ideas, reflexionar sobre nuevas cosas. No es que hablés solo, hasta yo te viera raro, es perderte en tus pensamientos e ideas, y llegar a otras. (Aunque, ahora que lo pienso, suena a una buena cita si le añadís quien te de esa dosis de conversación y atracción). También sirve muy bien para desconectarte, como cuando voy al gimnasio. Va bien con un cuaderno y yo pondría a la Ella Fitzgerald.


Y, de hecho, La Ventana a mí me ha funcionado muy bien para tomarme una cerveza en la tarde. Así de sencillo, yo y una cerveza, una tarde en la terraza. La tarde caliente de San Salvador, la cerveza helada, y a esa hora no hay ruido que moleste, sólo brisa de la terraza. Lo hice para celebrar conmigo misma que me había ido muy bien en una entrevista en el 2012, y otra vez porque no podía con la cólera, tanto que mejor me relajo con una Pilsener Draft. Otras veces, sólo es cuestión de matar tiempo hasta que se incorporen los demás al Afternoon Delight, como dice la canción. Ah, y ayer lo hice también, pero en mi terraza.
Cold beer, warm afternoon.

No, no soy alcohólica. Al contrario, si el alcohol aún es un placer es porque no tengo una relación patológica con él ("él" siendo el alcohol). Lo que estoy tratando de decir, aparte de que esto no se trata de el alcohol y yo, es que más allá de ir a tomarte algo, podés llevarte a comer. No hace falta que alguien venga y te invite, que sea en una cita romántica o amistosa, ni en una ocasión especial.