Carta a Diane Keaton


Annie Hall... que diga, Diane Keaton.
Yo también quiero celebrar el cumpleaños de Diane Keaton, alguien que admiro por su trabajo y personalidad, además de reconocer la belleza y el estilo que también caracteriza. A ese rostro lo conocí en mi infancia, viendo una y otra vez Baby Boom y El Padre de la novia, comedias en la que aparecía la voz reconfortante de una actriz madura. Esa misma que luego aparece en papeles similares de una madre seria, levemente neurótica y tensa que libera comedia de situaciones, gestos e, incluso, ternura. Hablo, claro, de The first wives Clubs (con Goldie Hawn y Bette Middler) y Something’s Gotta Give (con Jack Nicholson) de Nancy Meyers, por ejemplo. Son hechas para verlas con mi mamá o con mis hermanas, o junto a alguien que tenga mamás y hermanas como las que se ven en las comedias de Diane Keaton. He visto y vuelto a ver su esencia, la misma energía con la que canta You Don’t Own Me en The first Wives Club, escena que en mi infancia me dejó con ganas de yo también formar parte de un club de divorciadas/primeras esposas.

En mi adolescencia y posadolescencia (cosa del pasado, pues a mis 27 años ya me puedo autodenominar Adulta) descubrí de dónde venía este ícono de la moda, una actriz que con el pasar de los años no perdía uno de los diferenciadores de su manera excéntrica de vestir, porque no perdía su personalidad, su sentido del humor, su inteligencia. (De hecho, hoy en ManRepeller.com hay un artículo y fotogalería interesante acerca del estilo y la moda de Diane Keaton). Su carrera pasa del canto en nightclubs y teatro al cine en los 70’s. Ella protagoniza y co-protagoniza grandes historias, encranando personajes emblemáticos, desde Kay en El Padrino de Frances Ford Coppola hasta Annie Hall, una de las 8 películas que filmó con Woody Allen.

Yo usando un cuello de tortuga debajo de mi camisa de botones a lo Diane Keaton

Mary, gozando. Manhattan, te amo.  
Era su musa, dicen. También fue su amor. ¿Qué pasaría si vuelven a hacer algo juntos? No sé, pero sé que Diane Keaton hace el trabajo cómico de ingenuidad y absurdidad tanto en Sleeper como en Love And Death, nos deja ansiedad en Interiors, y enamora en Annie Hall y en Manhattan. Annie en Annie Hall es una mujer libre, joven, que se ríe de ella misma y se acepta como la misma actriz fuera de las cámaras. La relación que Annie tiene con Alvy Singer es la coalición de dos generaciones distintas y su bagaje cultural, dos polos como Nueva York y Los Angeles, que encuentran como crecer juntos hasta que las diferencias los separan. Inteligente, romántica y casi trágica, como suele pasar todos los días. Es una bella colección de momentos e imágenes a conservar y a renovar en el entretenimiento que le siguió. (O por lo menos eso creo, porque yo disfruto del cine de Woody Allen y de las correspondencias entre su obra y las comedias o dramas que le siguieron, como en el caso de Le Nom des Gens). Y, aparte de mezcla entre lo visual y lo sonoro de Manhattan, la historia que se desarrolla no fuera igual de no ser por el personaje de Mary, tan inteligente y tan fuerte, tan en contraste con las mujeres que parecen formar parte de Nueva York. Mary es crítica, académica, culta, platicona, editora y escritora. Y dentro de su ritmo trabajador y su historial amorosa, aún encuentra soledad y vacíos, sin jamás estancarse. Vestida de pantalones acampanados, blazers y camisas de botones, con el frizz de su pelo, es natural como atrae la atención de varios hombres sin tener que acoplarse a ningún estereotipo de belleza o roles.

En mi búsqueda por ver a Diane Keaton en la pantalla reducida de mi computadora portátil, pasé por más títulos, y alguno que otro que no valen la pena. En esas estaba cuando vi un clip de Looking for Mr. Goodbar (1975), una escena breve de un fracaso amoroso entre una estudiante y un profesor universitario. Nueva York, los 70’s, liberación femenina y amoríos; según yo. Luego, vi a solas una madrugada una película (buena, pero) horrible, que va escalando, acerca de una profesora de primaria que encuentra en discotecas de la ciudad relaciones violentas, abusivas, y otros vicios. Veanla sol@s en la madrugada y sabrán del mal sentimiento del que hablo.

Un día la oí decir, en una entrevista, de que la razón por la cual permaneció soltera fue por su carrera y su incapacidad de sacrificar algo. Explicaba también que venía de una época muy marcada por las presiones sociales, los roles de género, las exigencias que hacían incompatibles una carrera con un matrimonio. En otra ocasión dijo que eso de La Solterona es un mito. Diane Keaton nació en 1946 y hoy cumple 68 años de vida y no-sé-cuántos de darle vida a personajes femeninos únicos, carismáticos, encantadores y libres. Inspira no a seguir sus pasos, sino a ser uno mismo, siempre.

La violenta dramatización de la novela Looking for Mr. Goodbar (1975)


Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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