Más conversaciones en Hammond y New Orleans

¿Querés dinero para pagar el alquiler de tu apartamento?

(Este texto es trillizo, le sigue a los posts anteriores.)

De allí hubo más. Shots en el lugar japonés, corredores de la ciudad llenos de gente, no cabía la gente, y sin saber dónde vamos. ¿Frenchman? ¿Ministry? No, no sé qué era, pero pasamos casas con fachadas hermosas del siglo 18 y puertas entreabiertas que dejaban ver lo acogedor mezclado con lujoso que se veían estos hogares en medio del trajín del centro de New Orleans, y llegamos a un bazar. Productores, artistas, diseñadores, artesanos; había de todo, regado debajo de un toldo de lucecitas bonitas.

Uno de los stands vendía botellas de vidrio que, tras ser derretidas en hornos de 600 ºF, habían sido aplanadas y servían de tablas para queso o de adornos, o de platos. Dijo que Si me la compran les cuento el secreto de cómo hacemos para conservar las viñetas. Pero además de diseño sostenible, habían cuadros en escalas de grises, pintados por la madre de quien nos atendió. Cada uno tenía una historia, como esta:

Have you ever had trouble making rent? Well, what you can do is throw a rent party. All you have to do is get all of your musician friends, some instruments, anyone, really, to come by your apartment and play some music, and throw a party. Invite everyone! Everyone in your building, everyone in the streets; bring out some booze and some chips, and whatever, you’ll have a concert. Charge everyone $5 at the door, and you’ll end up making rent.

***

El Hombre Araña no debía darme cigarros, por aquello de que estoy dejando de fumar; pero no teníamos, de todos modos, así que salimos en medio de MSY el domingo anterior en busca de. Un señor de ordenanza o algo por el estilo nos dijo Tómenlo, alcanzando su último cigarro. Le dijimos que qué mierda, vicio pendejo, y él nos dijo que él ya había perdido a su abuelo y a su padre, entonces él entendía pero había sido un gran fumador a la imagen y semejanza de ellos. Lo había dejado, porque le había calado, pero “después mataron a mi hijo así que al menos un cigarro me tenía que echar, algo que me quedaba.” Difícil cuando, desestabilizado, se aferra de lo menos peor.

Hay que tener cuidado en las calles de Louisiana. Cuando llegamos el grupón de salvadoreños emocionados al Ihop, nuestra primera cena en Hammond, nos encontramos a un grupo de adultos que viajaban con nosotros. En manada, nos acercamos a la mesa de adultos, platicamos, procedimos a tomar mesa y ser atendidos por una mesera muy amable y eficiente a quién no le pareció para nada descabellado sacar 12 cuentas por separado. Cuando se nos acercó al principio, nos hizo un comentario de AY, cuando los vi entrar a todos de un solo pensé Oh, no, not on my shift, que no vayan a venir a darle duro a alguien de nuevo. ¿Osea que eso sucede en Hammond, eso de que llegan jóvenes en grupo a darle duro a alguien? No, yo no sé; yo por lo que dijo la mesera amable.

Busted flat in Baton Rouge, waiting for a train
And I's feeling nearly as faded as my jeans.
Bobby thumbed a diesel down just before it rained,
It rode us all the way to New Orleans.

Puede que sí, puede que no; no sabemos. Lo que sí sabemos, luego de este viaje pedagógico, es que New Orleans está debajo del nivel del mar. Esto lo aprendí no en una conversación, sino en el monólogo del conductor del busón decorado con colores ochenteros y las palabras New Orleans Tour en letra colocha. Miren, nos dijo por micrófono, yo les voy a hablar un poquito de New Orleans, de lo que vayamos viendo por la ventana. Yo no soy un tour guide pero he recibido varios tours así que les puedo decir algo de lo que se me haya quedado. This is the nickle tour. If you want the dime tour, paying a lil’ sumthn’ extra, you gotta go somewhere else, decía mientras le pitaban los carros cuando el hombre se salía del carril.

Nos dijo que enterraban a gente por encima de la tierra, mientras pasábamos viendo las criptas del cementerio con aura a Buffy the Vampire Slayer, entrando a una ciudad que al parecer ha cogido la forma de una media luna. Esto hace que nunca nadie se guíe por los puntos cardinales, no exista sentido en que si es Norte o Sur, Este o Oeste: la referencia es el río. Es en dirección al Mississippi o en dirección opuesta, nada más. Y aquí a la derecha están los campuses de Tulaine y no sé qué más, en el parque que no sé cómo se llama. Muy bonito, amigo, pero 42 ºC no es la mejor temperatura para irse a sentar al parque. No muy lejos de estas mansiones de cuyos árboles frontales aún cuelgan collares coloricos del desfile de Mardi Gras, explicaba el Señor Conductor, vivió Anne Rice, la autora. ¡Ahora entiendo!, pensé yo acordándome de la historia del vampiro Louis y el vampiro Lestat, amigos vampiros en el Nuevo Mundo con plantaciones de algodón y mucha fiesta.

Allá a la izquierda pueden apreciar Five Happiness, el mejor restaurante de comida china en New Orleans. I don’t know why y’all would want chinese food while in New Orleans, but that’s my favorite. I’m what you might call a foodie, myself. Y este foodie siguió informándonos y nos señaló al hospital diciendo que son los mejores en trasplante de hígado, por tantos casos de cirrosis que existen en esta ciudad de borrachos. Además, es de los puertos principales (el primero o el segundo), lo cual significa tráfico y plata y logística, y el centro de convenciones es gigante. Todos los años para Mardi Gras, la ciudad recibe a por lo menos 1 millón de personas de afuera y es por eso que la policía NOPD es de las mejores preparadas para lidiar con seguridad y multitudes y que, además, NOLA sea uno de los mejores sitios para el Super Tazón que uno solo juzga por su Halftime SHow desde el sofá salvadoreño. Es por eso, también, que el promedio de precio de hoteles es de $269.00. Pues, hay demanda, ¿no?

No sé qué significa exactamente, aparte del calor de 42 ºC y la humedad a su 90%, que una ciudad esté debajo el nivel del mar. Pero sí sé que algo que está claro, según el Señor Conductor, es qué le pasa a una ciudad que está debajo del nivel del mar con un huracán como Katrina cuando el sistema de diques de Nueva Orleans colapsó. Pasa que 300 000 personas tuvieron que evacuar por inundaciones y “80% de la ciudad así como grandes superficies de parroquias colindantes quedaron anegadas, manteniéndose así durante semanas”, aparte que fue donde más se registraron muertes.” La casa de nuestro Señor Conductor tenía 12 pies de agua (lo cual al fin creo que entiendo que son como 4 metros) y nos contó que para manejar a Houston se tardó 26 horas, en vez de 5.

Ahora ya la población de New Orleans ha vuelto al nivel en el que estaba ante de Katrina.

Michael Budden fue quien nos dio una clase de Customer Service o algo por el estilo y uno de sus puntos hablaba también de Katrina, de que si él y sus colegas debían haber cerrado o seguir dando clases. Y que qué hacés si cuando sos piloto de una avión y hay crisis atrás, entre gritos de una mujer embarazada y asfixia de algún compañero o no sé. El caso es que según Michael Budden, el buen manejo de una crisis empieza con “Keep flying the plane”.

En crisis –por inestabilidad política, delincuencia, conflictos, desastres naturales, corrupción, depresión económica, existencialismo– debemos seguir haciendo lo mejor que podamos. Seguir trabajando ofreciendo el mismo servicio/producto, si somos una empresa. Seguir dando clases, si somos profesores. Seguir desarrollando un proyecto al que le tenemos fe, si somos emprendedores. Asegurándonos de que al rededor nuestros, todos estén en las mejores condiciones posibles. No podemos hacer de todo, pero en crisis lo mínimo que podemos hacer ya es algo. Quiero decir quizás, con miedo a sonar como que estoy hablando de más, que no ignoremos el impacto que tienen las crisis en las que El Salvador se mete una y otra vez, pero minimicemos la vulnerabilidad con actividad y perseverancia.

O quedémonos encerrados oyendo a Ella Fitzgerald y Louis Armstrong.


The tables are empty, the dance floor's deserted
You play the same love song, it's the tenth time you've heard it
That's the beginning, just one of the clues
You've had your first lesson, in learnin' the blues
The cigarettes you light, one after another
Won't help you forget her and the way that you love her
You're only burnin', a torch you can't lose
But you're on the right track, for learnin' the blues



Las botellas más derretidas del mundo
Adiós, NOLA.






Patricia Trigueros


Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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