Alergia a conciertos

Foto aleatoria no descriptiva de este post

Los expertos de gabardinas blancas pueden decirlo mejor que yo: existen miles de tipos de alergias. Existen reacciones alérgicas al estrés que te inflaman los labios, los ojos, las manos. Granitos, manchas, por comidas o químicos; comidas que te prohiben. Alergias a salas de cine de grande con palomitas de maíz y el sonido de las manos agarrando las palomitas. Hay gente que te provoca nauseas, una alergia al pasado. Los aviones que activan la ansiedad. Alergia a palabras como "cachimbón". Hay alergias que te inmovilizan, como lo que me pasa con los conciertos.

“Si alguien debía ir al concierto de Aerosmith en El Salvador, es usted” me dijo mi hermano. Pero, pues sí, esperé a ver si se cumplía el “dejame ver si me regalan entradas” y, ajá, tras haber crecido escuchando toda la discografía, yo estaba en una piscina en San Blas, La Libertad, mientras Aerosmith, mis ex-ídolos, cantaban en el estadio Cuscatlán.

Y hace menos, quise ver a Serrat. Mi voluntad se manifestó de la siguiente manera: no fui.

Algo similar pasó cuando vino de Guatemala El Gordo: quise ir, no fui. Perdí la mesa que aparté en Teklebab, no fui a la playa (porque no salía el vacil playa y además subir el volcán de Santa Ana el mismo día) a verlo en La Guitarra, en El Tunco… Y hace dos días me reclamaron de que no llegué a La Casa Tomada, ¡de lo que me perdí! Pero sigo escuchándolo, y suena perfectamente.

Y me pasó que me perdí este último viernes de Monsieur Periné en Scenarium, y eso que sí los escucho, los canto; sigo a @madameperiné y likeo todas sus fotos y pensaba decirle “Ey, Cata, dice Maria del Mar que te manda saludos!!” Quería oír el vozarrón y ver el stage iluminado por los colores de todos los miembros de la banda. Pero mientras todos bailaban, yo estaba en mi casa, encerrada. Secretamente amo pasar los viernes sola con la promesa de dormir temprano, parte de mis nuevas experiencias veintiochoañeras.

Tampoco fui a ver a Molotov el 13 de septiembre del 2014. “Lo mejor de esa noche no fue el concierto”, fue una noche en la que pasé de partir un pastel de cumpleaños para mi prima elaborado con puras donas 2x1, a no bailar (porque no bailo) en Santa Carmela en una fiesta de The House Project y conversaciones que se convirtieron en “Ya es de día”.

Y por supuesto que estuvo el incidente del 2010: estuve en Francia mientras Guns n’ Roses tocó en El Salvador, y en El Salvador mientras tocó en Francia. No es ningún vacío que el video en VHS de Tokyo 1992 no puede llenar.

Ahora veré si supero a esta alergia con un poco de Hasta la Raíz, con Natalia Lafourcade, el 1ero de abril.

Yo, no yendo a concierto 
Patricia Trigueros

Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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