2014: más, mejor; y menos, también

El lunes pasado amanecí en el mar, hice parte del desayuno colectivo, caminé por la playa y le huí un poco a las olas porque me dan miedo; tuvimos un almuerzo largo, nos reímos mucho... Y me tomé una siesta aún más larga... ¡Que todos los lunes fuera así...! Pero no lo son. Y además de lunes, hoy es lunes 6 de enero y a mí no me regalan nada los reyes magos. Y enero es un lunes que dura un mes, como suelo decir; pero me está cayendo bien, como que es simpático el muchacho. Digo, empecé el año con buen ánimo, y éste se puede resumir en mis resoluciones: Más, menos y mejor.
Un poco más, un poco menos, y todo un poco mejor



1. - Menos sodio, carbohidratos, grasa. Por lo menos pensarlo dos veces antes de volver a pasar desayunando a McDonald’s… Si de todas formas habrán fines de semana de excesos que resultan en preguntas existenciales y de decir “Nunca más”
- Prestarle Menos importancia al pasado y al futuro. Desde que tengo memoria interfieren tanto flashbacks como proyecciones en mi día a día, y nunca está de más decirme a mí misma que viva en el presente. Hay que hacer más espacio para el presente, creo yo.
- Gastar menos, porque siempre hay espacio para menos, para vivir mejor con menos y llenarnos sólo de lo que vale la pena. Y ahora que lo pienso, es buen momento para reordenar mis cosas y vaciar mi closet. Dudo que vaya a volver a usar esas sandalias Minelli que estrené en el 2010, por ejemlpo. Las usé tanto que jodí el tacón y, sólo con verlas, me escapo a caer.


Escena de Harold and Maude 
2. - Más orden, formato, disciplina. Que no se salgan de mis manos lo que empiece, que no se me pierdan las cosas por descuido, que salgan adelante proyectos y que crezcan aquellas relaciones que vengo cultivando… Si pierdo algo que sea porque me la estoy pasando demasiado bien, y si se pierde que sea para luego encontrarlo, como cuando uno encuentra un billete de 5 dólares en la bolsa de un pantalón. Ok, acepto también perder cosas y perderme si es con el propósito de aprender a no aferrarse a las cosas materiales, tal lo dice Maude en Harold and Maude, una peli que me encanta por su humor negro y porque le encuentra el sentido a lo que no tiene sentido (e incluye una banda sonora de Cat Stevens, y la compenetración de dos personas totalmente diferentes).


- Ya que mencioné a Harold and Maude (1971), tengo que admitir que no hay suficiente 70’s en mi vida. Necesito aún más retro, más disco, más funk, más rock, más rulos en el pelo y lentejuelas… Yo no estoy tan vieja, pero mi alma sí.
- Más escritura, también. De repente se me va el año y no he escrito todo lo que querido. Y al escritor no le hace falta tiempo: el escritor maneja el tiempo y los resultados dependen del tiempo uno le da. Más rigor, también; pues, sobre todo si queremos regenerar el mundo como lo plantea este artículo sobre el cuestionado rol de las personas de letras: “Bacterias”, de Antonio Orejudo.


- Más sol…(pero esto es sólo porque me gusta tomarme el tiempo de caminar por la playa, acostarme al lado de la piscina, y así perderme en pensamientos relajados; y el comportamiento auto-indulgente, en general)
- Y viajar más. Viajar un poquito ya es bueno… Pero también es bueno empezar con el propósito de viajar más, para conocer más; y así signifique que tenga que trabajar (y escribir) más. El viajero no sabe adonde va, dicen; y creo que muchos no dejamos de ser viajeros, aunque no hagamos tantos viajes. 

3. - Mejor comunicación, ¡a cosechar! Mi comunicación asertiva va cada día mejor pero a veces sí que digo incoherencias, o dejo de decir otras; o sólo no hablamos, porque nuestros horarios no coinciden o ya no estoy en esa ciudad o no sé… Si hay espacio para mejorar los circuitos de diálogo y relaciones, que se haga. Va para todos los aspectos de mi vida que tengan que ver con comunicar.
- Mejor salud, porque ya se están terminando mis 20’s y tengo que pensar en ello.
- Mejor todo, la verdad; pero eso viene mejorando actitudes. 

Y para terminar, sólo quiero agregar que desde hace un par de años creo que la lista de resoluciones, si la hay, debe de ser vista como algo que voy a tratar de implementar cada día, y si no me sale, pues al día siguiente. No he aprendido a andar en bicicleta, ni a tocar el piano, y sigo siendo mala en yoga (de eso que mis profesoras siempre me preguntan que si es mi primera vez; mi primera vez fue en el 2002)... Pero ahí voy. No es para este año, es para cuando sea. Por otro lado, una manera de no cumplir las resoluciones es dejarse llevar por el ritmo del año, empezar tarde y resignarse y empezar de nuevo…
El ciclo de las resoluciones

Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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