Verdades: Lecciones de manejo

Hoy yo les voy a enseñar lecciones de manejo
Las primeras clases de manejo que recibí no fueron muy ortodoxas: tenía 16 años y algún miembro del sexo opuesto con vehículo me obligaba a aprender a cambiar velocidades (fácil, sin entender porqué he de pasar de 1ra a 2da y así) y luego tuve acercamientos a términos como clutch y otras babosadas, etc… Lo que saqué fue que era horrible hacer varias cosas a la vez, coordinarlas todas, y el concepto de girar el timón pero soltarlo para poder girar era algo confuso. Yo quería mantenerlo girado, si a la izquierda o derecha quería ir. Desafortunadamente eso terminaba en una media vuelta absurda.

Esto no es para mí. Vi y reconocí mi ineptitud en ese momento con el eco de cuando me dejaron manejar una cuatrimoto y choqué contra un poste y nos dimos vuelta, todo porque sentí un brush of wind a mí derecha y por ver qué era, me fui a la derecha en dirección al poste. No, yo no voy a manejar. Y si llegara a manejar, yo sería algo tipo Annie Hall manejando osea terrible. Así decía yo, y me insistían. Insisto, además, que es muy bueno para todos que en mi juventud, mis años mozos, no tuve acceso a carro porque yo, quizás, hubiera hecho y deshecho. Llegaba muy lejos aun sin tener mi propio carro, ¿qué hubiera hecho si habría tenido licencia y unas llaves en la mano? Destruir lo que se ponga enfrente y perder mi dignidad, probablemente.

    Annie manejando, Annie Hall (1997) de Woody Allen

Después me decidí por abandonar la dependencia y emprender mi enseñanza de manejo, al fin. No prometo nada, pero lo voy a hacer. Me preguntaron en enero del 2012 “Mirá, ¿y vos nunca aprendiste a manejar?” “....No he aprendido todavía. No es que ya haya pasado toda mi vida y nunca lo hice. Hay una diferencia entre el pasado simple y el presente perfecto del indicativo”, respondí yo. Era, sin embargo, una pregunta válida ya que había pasado 800 meses desde que dije “voy a aprender a manejar”. Proseguí a ser congruente y me inscribí a clases formales en ACES, en enero del 2012, a mis 24 años. Ahora tengo 26 años y tengo licencia desde hace como una o dos semanas. Pasé 800 meses diciendo que la iba a sacar, y manejando mientras tanto. Y aquí unas lecciones de manejo, de esas que no me enseñaron en las clases sino que aprendí en la práctica.
  1. Que esa camioneta tenga el Alto no significa que no quiere meterse en tu carril y pasarse la doble línea amarilla y luego decir que es tu culpa, que no venía carro. “Qué raro, porque yo venía.” Cuidado.
  2. Aprendí en GIRLS en un reciente episodio que textear mientras manejas y te peleas con tu prima puede llevar a chocar contra un carro inanimado en media pelea.
  3. Aprendí de mi experiencia que textear mientras manejas hace que te pases un alto, lo cual aumenta el riesgo y la posibilidad de que te choque una camionetilla con mataburro.
  4. Manejar un pick-up automático es mucho más chivo que manejar mi carro. 
  5. Encender las luces de día para mejorar tu experiencia de usuario en los parqueos subterráneos puede resultar en dejarlas encendidas, manejar diestra y siniestra con las luces encendidas y, ups, me quedé sin batería. ¿Quién tiene cables? 
  6. Si tu carro es automático y no enciende, puede ser que la palanca está en Drive, lo cual impide su arranque. Ponelo en Park y no entré en pánico.
  7. Es bueno usar tus espejos para hacer contacto visual con los otros manejadores y comunicarles así tu intención de no darles paso y llegar a tiempo a tu destino, porque you mean business y no querés morir. 
  8. Aparentemente los buses siempre tienen la vía. 
  9. Hay que probar meterse aún cuando parece imposible entrar, pues una lección que aprendí es que uno cabe hasta en los lugares menos probables.
  10. La manejada es mejor sin copilotos que joden y con buena música. 
Lo logré. 
¿Me faltó algo?



post signature

Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

0 comments: