¿La película o el libro?

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Yo digo que ambos, fácil; aunque dicen que es hacer trampa escoger dos de dos opciones (lo cual me hace a mí tramposa, en fin…) Puedo disfrutar de una buena película como de un buen libro, y ver las correspondencias entre una buena adaptación de un buen libro. No puedo hablar de todas las adaptaciones que se han hecho al cine, pero sí de algunas, de mis favoritas:

Vampiritos

¿Cuántas veces se han contado historias de vampiros? No, no estoy hablando de Twilight (2008). Hablo de Interview with a vampire (1994) con Tom Cruise y Brad Pitt, y Kirsten Dunst y Antonio Banderas, quien dice en una escena con su acento español que él, The Vampire Armand, era el “oldest living vampire in the world.” Neil Jordan fue el director que juntó a este cast para adaptar la novela de Anne Rice. Aparte, usa a Christian Slater, como buen director de los 90’s, antes de que los 2000’s enterraran a este actor en el olvido. Es la historia de Louis y se mezclan escenas de diferentes épocas, con un tono melancólico y humano que muestra los recuerdos y arrepentimientos de un vampiro, animado con lo ácido y cómico del Vampire Lestat. Me dio ganas de leer la saga vampiresca. Luego, vi Bram Stoker’s Dracula (1992) de Frances Ford Coppola. El libro me dejó con sensaciones similares a la de la películas, aunque en su lectura podés apreciar más la forma epistolar y la riqueza de alternar narrador. En la película se ve un Drácula que no había visto antes, Gary Oldman multifacético a quien amé; y lleva a la superficie masiva una lectura precisa de esta figura popular, este Drácula, este vínculo estrecho con Mina. Pero hay algo mejor: la serie animada de Cartoon Network, “Mina and the Count” de 1995. Vienen de lo mismo, ¿no?

El primer episodio, Interlude with a vampire, es de las joyas que recuerdo haber visto en la infancia.

Mi infancia en mi vida adulta

Mi vida adulta conserva este pequeño gran estima por la literatura de Roadl Dahl, un genio. Es sorprendente cuantas películas buenas salieron de sus libros buenos, en diversas formas y tamaños: The Witches (1990) con Angelica Houston, avillanada como ya la hemos visto, y unos ratoncitos/niños; Willy Wonka and the Chocolate Factory (1971) con Gene Wilder y el niño rubio (y bueno) como todos los protagonistas de las historias de Dahl y Matilda con Danny DeVito y Rhea Perlman, los padres malévolos, la matrona que jugaba con jabalinas y la magia del cerebro lector de Matilda.

“Yo quería ser Matilda y Harriet the Spy”. Aunque el libro de Harriet the Spy me hizo cómplice, la película tenía algo que te hacía ver a Michelle Trachtenberg como la heroína perfecta y entendías su relación con la Rosie O’Donnell. No la quiero volver a ver para no arruinar ese recuerdo.

Wes Anderson quiso homenajear a Roald Dahl con The Fantastic Mr. Fox, pero quizás no debí de haberla visto con ganas de ver algo Wes-Anderson-like como The Royal Tenenbaums. No, no me gustó. Pero si tuviera que escoger entre esa adaptación y lo que Tim Burton hizo con Alicia en el país de las maravillas (2010), me quedo con la de Wes Anderson. El libro es lo que cada lector quiere que sea, pero cuando veo la adaptación de Disney, la Alicia animada que canta con las flores, que crezca y se achiquita y se droga; se odia, se ofusca, le da vuelta a todo, veo una adaptación acertada.

Más cositas

Quiero leer the Graduate de Charles Webb, al mismo tiempo que veo The Graduate (1967) con su fotografía preciosa y soundtrack abrazador de Simon and Garfunkel. Icónica, esa Mrs. Robinson (Anne Bancroft); tanto que resuena en la última temporada de Mad Men, porque ser una Mrs. Robinson significa algo, nos lo dejaron Charles Webb y Mike Nichols. Y nos vemos en Ben, que no sabe qué quiere. ¿Alguien está seguro de lo que quiere?

Quiero releer About a boy (2002)y ver la película, ganadora de un Óscar por mejor guión adaptado. En el libro son dos narradores, en el cine son voces en off; en uno es Nirvana, en el otro, Mystikal. En ambas hay comedia y ternura, dos personajes paradójicamente unidos.

Quiero volver a ver Room (2015), con el guion y el libro a la mano. Ver y leer la voz de un niño que a sus 7 años nunca ha salido de ese cuarto. Ver y leer el impacto de ese trauma.

(Aunque hoy, me sale más fácil ir al cine y ya; pero podría incluso volver a ver a la Anne Bancroft en la adaptación de Alfonso Cuarón, Great Expectations (1998), donde todo es verde, donde en lo terrible del drama aún hay estética, separándose de la historia original de Dickens pero dejando intactos las equivalencias claves en DeNiro, Ethan Hawke y Chris Cooper. ¿Por qué todo es tan verde?)
BEEEEENNNNNNN....!!!!!!!!!

Patricia Trigueros

Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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