Me lo dejó Nora Ephron

Katz's Delicatessen, as seen in When Harry Met Sally
Yo crecí, en parte, con Nora Ephron, escritora-guionista-directora de EE.UU. que falleció en el 2012. Tenía, además de una manera muy única de hablar (un acento que yo puedo imitar), una manera muy única de contar historias, o pedazos de historias, o diálogos dentro de historias. Como lo hizo hace 25 años con When Harry Met Sally (1989), una comedia romántica impecable que cuenta la historia de una pareja que se demora 12 años en enamorarse, que a todos nos toca ya sea porque inicia el relato con el dilema/debate: ¿pueden ser amigos un hombre y una mujer?

El efecto de esa movie es una de las cosas que heredé de la Nora. Quiero meterme en los diálogos, a veces, y opinar acerca de las amistades entre hombres y mujeres, las diferencias entre los sexos, y la obvia atracción entre los personajes Harry y Sally. Les quiero decir que se den cuenta de cómo eso que están haciendo allí, esa construcción de una amistad, como se escuchan, como se duermen viendo Casablanca (1942) y el no-tan-buen-sentimiento que despierta en cada uno de ellos la idea de conocer a sus respectivos dates… Eso es atracción de la que están hechas las parejas, las parejas como en las que se convierten ellos dos: opuestos que se entienden, amigos que quieren, amantes que se desean, personas que se divierten. Nora escribió este guión y lo filmó con el director Rob Reiner. A ellos les debemos la admiración por la escena del orgasmo en la cafetería neoyorquina, las tomas en las que salen ellos hablando y hablando de lejos, la tensión y la decepción que lleva a los últimos momentos de Maldita sea, somos amigos, nos conocemos nuestros defectos, ¡y queremos estar juntos!... Se intercalan testimonios de parejas que cuentan acerca de los altos y bajos de cómo se conocieron, así como estos dos que se detestaron, se cayeron mal la segunda vez, a la tercera se hicieron amigos, en eso se besaron y se acostaron; y, ajá, se enamoraron. ¿Pasarán todas esas cosas en la vida real?

Yo no tengo muchas respuestas en lo que concierne el amor en los tiempos modernos, pero sé que de lo primerito que me dejó Nora Ephron se trata primordialmente del amor en el cine: Sleepless in Seatle (1993). “Ay, la chera de Sleepless in Seatle” decía yo cuando veía a Meg Ryan en algún otro producto hollywoodense. Sam (Tom Hanks) es viudo, y su hijo Jonah hace que él hable a la radio y cuente la historia de cómo se enamoró de su esposa, cuya pérdida lo impide dormir. Mujeres en todos los EE.UU. solas esa noche de diciembre lo escuchan y desarrollan un profundo amor platónico, entre ellas Annie (Meg Ryan), quien vive en el lado opuesto a Chicago. Hay eco de romanticismo y de la noción de amor a primera vista en todo lo que la rodea, ahora que escuchó a Sam. Todo suena profundamente a An Affair to Remember (1957), con Carey Grant y Debra Kerr, quienes se dan rendez-vous en el Empire State Building, enamorados. El amor que vemos en esa peli se trata bastante de suspiros, vínculos emocionales que no se pueden justificar, orgullo y destino. El amor tan injustificable que vemos en Sleepless se trata bastante del amor que veíamos en el cine, antes. ¿Qué importa si pasa en la vida real? Es cine.

“¿Te conté de cuando trabajé en Hollywood? Sí, cuando me fui a Hollywood, porque nos compraron un guión, terminé trabajando allí por varios años, y fui camarógrafo. Trabajamos film, no digital. Tengo rollos de rollos guardados en mi casa todavía. Y fui camarógrafo en Heartburn (1986), y se nos arruinó el dolly entonces tuvimos que amarran la cámara a un carro mecánico, por los amortiguadores, para poder hacer la toma…” Tony, ¡yo no sabía que habías trabajado en el set de una película de Nora Ephron con Meryl Streep y Jack Nicholson! Sé, de cuando leí la compilación de ensayos I feel bad about my neck que esa película es basada en la infidelidad y el primer matrimonio de Nora, tal como nos cuenta en el texto en el que habla de sus otros matrimonios. Puedo decir que me divertí más leyendo I feel bad about my neck que viendo Heartburn, pero ambos ejercicios muestran ingenio y una inquietud por compartir esa percepción que la hace única.

Hablando de sus textos, si lees I remember nothing, podés ver mucho de por qué ella es así, y por qué escribe así. Me gustó más I remember nothing, y fue lo primero que leí de ella. Newly released, fresco, en el 2010 que me dieron ganas de leer sobre algo a lo que no estaba acostumbrada (una cosa son sus guiones, y los comentarios de sus películas; otra cosa son sus textos.). El último capítulo se llama “I’m old.” Me dan ganas de esrcibir uno yo que se llame I remember everything y que termine con “I’m young”.

Porque hasta cierto punto sí recuerdo todo. Todavía puede recitar You’ve got Mail (1998) (la reescritura de The Shop Around the Corner (1940) en la que son cartas, y en la versión nueva son emails; hoy son mensajes vía What’s App, Facebook y Twitter) entera, y volver a gozar de los detalles que una verdadera fan conoce como la intención de Nora Ephron de hacernos sentir la vibra de pequeño pueblo dentro del barrio de The Upper East Side, amar que se trata de un círculo de editores y publishers, conocer que en el guión original el personaje de Greg Kinear se iba a fugar con la Parker Posey… Y, enfin, era una niña en 1998 que fue al cine 3 veces a ver esa movie, y sentía que era conmigo por todo este tema de la librería para niños. Yo era una niña lectora, obviamente me enamoré del amor en el contexto de correspondencia vía email. El logra que a pesar de todo ella ceda y entienda que es él, que esa esa fuente de pláticas e intimidad epistolar con quien quiere estar. Lo que me dejó Nora Ephron fueron un par de viajes y un par de sueños, quizás. Y soundtracks hermosos, también.
Capítulo 3 de I feel bad about my neck
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Patricia Trigueros

105 lbs, Sagitario, 1m56. Paty Stuff son las cosas que llenan mi agenda, las reseñas y anécdotas que lo recuentan. Hablo español, inglés, francés y spanglish. Me exilié en Francia por cuatro años y al regresar caí en copy publicitario, entre otras cosas. Redacto, escribo, traduzco, me río, tomo mucho café, soy una fumadora de medio tiempo y como como señorita pero tomo caballero.

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