Acumulación de resoluciones

Tengo que confesar que tengo años de acumular resoluciones de año nuevo que no cumplo.  Esta es la primera de una serie de confesiones, y una reflexión sobre el optimismo que me ha acompañado al principio de muchos años, que luego desvanece y es reemplazado por el realismo: no consigo el tiempo ni la fuerza de voluntad que requieren los siguientes ejemplos de promesas personales que he roto.

1. "Este año no voy a comer nada que venga de una cadena de restaurantes de comida rápida, con la excepción de Subway y Camperitos de Pollo Campero [porque de mis hobbies domingueros favoritos era ver Lo que el viento se llevó (1939) en compañía de mi prima, una película tan larga que la empezábamos de día y cuando terminaba ya era de noche]". El 3 de enero del 2006 estaba en el KFC y comí mucho Burger King, Pizza Hut, etc... Ese mismo año me volví vegetariana y pedía hamburguesa sólo con queso y lechuga, o algo por el estilo. El Subway vegetariano es bien sin gracia, si me lo preguntan a mí.

2. "Este año voy a aprender alemán". Me gasté la plata de las clases en otras cosas, y aprendí palabras aleatorias hasta que fui a Berlín y repetía lo que me decían. Sé decir "esta vez no", "desnudo en Leipzig", "vuelo", "llegadas", "noche", "Fumar puede matar", "te quiero", "te amo", y unas dos vulgaridades, además de algunas palabras que aprendí de ponencias sobre Franz Kafka... Eso, básicamente. Además, tengo un pésimo acento.

3. "Este año voy a aprender a andar en bici". No, no sé andar en bicicleta.

4. "Este año, me voy a ir de viaje sola a San Sebastián". Nunca sucedió.

5. "Este año, voy a terminar mi novela [que empecé en el 2008]" Sigue en proceso.


6. "Este año sí voy a terminar por lo menos una de mis novelas" Quizás para este año...

7. "Hacerme experta en yoga". Lo practico irregularmente desde el 2002, y soy mala. Hoy logré hacer yoga matutino por 4 minutos.

8. "Aprender a tocar piano [con la esperanza de componer mis propias canciones o melodías]".

9. "Mi resolución de fin de año es empezar el año tomando mimosas"... Hubo Fanta mezclada con jugo de naranja, una noche muy divertida. "Más Fanta, más diversión", como diría el eslogan.

Carta de amor a Nick Hornby

San Salvador, Miércoles 8 de Enero de 2014

Nick Hornby,

Mis libros de Nick Hornby
Ya llevamos aproximadamente 8 años en esta relación abierta, desde que te empecé a leer; y creo que nunca te he profesado mi amor. Un día en Les Halles, vi que ibas a dar una lectura en La Fnac... Pero, trágicamente, caía el día que yo me iba de París. A lo mejor nos hubiéramos visto y te habré dicho lo que sentía, nunca lo sabremos.


La primera vez que te leí fue tras haber comprado High Fidelity, edición Inglesa de Penguin, en Mollat, Bordeaux. Mi copia del libro, con frases y pasajes subrayados con delineador de ojos con brillantina de Sephora, viajó a París y a San Salvador, y no sé adonde más; pues un préstamo terminó en pérdida, y su ruta final no la conocemos. Me gusta la adaptación con John Cusack y Jack Black, la película High Fidelity (2000) que un día descargué en alemán… Pero amo el libro, la voz del narrador en crisis que busca en su pasado respuestas al presente, la astucia del lenguaje figurado, el tono directo, el recurrente “Top 5”, la omnipresencia de la música y el carisma de los personajes… Nick, hiciste un muy buen trabajo. Me compré otra edición, y disfruto de nuevo de esas frases y esos pasajes.

Debo admitir que nunca terminé de leer The Complete Polysyllabic Spree, aunque lo tuve, almacenado con mis libros de consulta, la biblioteca que compartía con Santiago. De la introducción a esta compilación de ensayos de crítica literaria rescaté algo que aún repito: el hábito de leer se desarrolla con el tiempo, y tu afición por la lectura se dio por necesidad de entretenimiento en esos momentos de espera. Agarrar una revista, un libro, una novela corta, un photobook, un libro para niños… para irte a otro lugar, sin moverse.




No sé cuál vino después, si fue How to be good o si fue About a boy. Me sumergí en ambos, How to be good siendo la historia de una mujer, una señora, a punto de divorciarse de su esposo negativo, cínico, grosero… que se vuelve bueno, espiritual, careciendo de toda negatividad que lo afectó en algún momento. Ella se encuentra en la búsqueda perpetua de la respuesta a cómo ser buena, y otras preguntas relativas a su matrimonio. Nick Hornby, hacés que el lector se conecte con tu narrador femenino, aunque es tu pluma. Y me decían, mientras te leía, “¿Disfrutás mucho de ese libro, verdad? Te reís sola.” ¿Cómo no? Hay momentos

El lado bueno de enero

Hoy creí que iba a contrarrestar mis impulsos anti-lunes al salirme de la cama a las 6:30 AM e ir felizmente al gimnasio (por mucho menos de una hora, por supuesto. 15 minutos de cardio y jugar con las pesas es suficiente), oyendo la playlist Vos y yo, un día soleado. Pero el tráfico de las 8:30 sobre el Boulevard de Los Próceres me acordó que es un lunes. De enero. Enero, el lunes más largo del año. Trae consigo una especie de ansiedad y letargo, freno existencial... aunque mi estimado mago de palabras me explica que enero es una oportunidad para volver a comenzar, y seguir aprendiendo."J'ai beacoup à apprendre"
Lunes, no te amo. 
Y es cierto que tanto enero como los lunes tienen algo bueno: encabezan un nuevo período, son como el hermano mayor que estuvo allí primero, tiene sus características que nadie más tendrá, y es el momento de volver a arrancar tanto para nuestros hábitos como para las series, música, personas que se fueron de vacaciones. ¡Significa volver a ver Girls! Aunque quisiera que Mad Men regresara también, pero sigo en la espera...

El blog gatosordo hizo un buen trabajo la semana pasada en compartir con sus lectores la playlist de la nueva música que acompañó el regreso de la serie sobre la idiosincrasia compartida por varios (o algunas) entre los 20 y los 30 años, en la entrada "Girls vuelve con más música" en la que se hace un recuento de algunas pistas y artistas que forman parte de la minuciosa oferta entretenida de Lena Dunham.

Esta es la hora que han pasado tres episodios desde que regresaron Shoshanna, Jessa (mi favorita), Marnie y Hannah, personaje principal protagonizado por la creadora recién mencioanda Lena Dunham. El extraño retorno nos las devuelve en estados que no podíamos prever: Marnie está se destruye y reconstruye constantemente en vista de que no tiene nada resuelto y le rompieron el corazón (una mala combinación, yo estuviera igual), Hannah y Adam el "neanderthal sex-addict sociopath" parecen cada vez más unidos lo cual pavimenta el camino hacia posibles tensiones pero de manera disimulada... Mientras que Jessa está resolviendo sus problemas que habían sido disfrazados, escondidos detrás del carácter extrovertido y estilo de vida liberal, o como quieran verlo... dejándonos con Shoshanna, viviendo en una burbuja y demostrando que está más despistada que nunca. No me sorprende; creo que porque conozco a I.R.L. Shoshannas, personajes de la vida real que corresponden a este estereotipo. La sigo respetando porque la actriz Zosia Mamet logra personificarla, a pesar de sus roles anteriores que no se asemejan en nada.

Yo quería que Marnie no cortara,

Domingo con D de Demasiadas cosas en la Tele parte 2



Siguiendo con la historia de todo lo que estaba pasando el domingo pasado, mi intención era repasar mis picks de los Golden Globes 2014. Hace poco vi la lista de los nominados, cuando caí en cuenta de ya iban a ser y de repente ya van a ser los Óscares que podremos ver, quizás, con doblaje…. Y me interesé por la mayoría de las nuevas películas, como Her de Spike Jonze y Captain Phillips con Tom Hanks… O Inside Llewyn Davis de los hermanos Coen, una película actualmente en cartelera aquí en las salas de cine (¡vamos ya, antes que la quiten! Si no es de acción no duran tanto…) Esas, como Wolf of Wall Street de Martin Scorsese y Leonardo DiCaprio (mi ex-amor platónico, vi Titanic y Romeo and Juliet de Baz Luhrmann cuando yo estaba muy joven y tenía sentido…) están ahora en mi lista de películas por ver. Es una lista muy larga, pero hay más esperanza en terminarla que en terminar la lista de libros que tengo que leer: uno puede alcanzar a ver hasta tres películas en un solo día, mientras que (yo) difícilmente puedo terminar un libro en un día.

Al final ya ni vi nada de los Globos de Oro, ni el reportaje de la alfombra roja ni un tan solo premio; si a puras penas y vi el debate y luché contra el sueño para sentarme a comer pupusas domingueras antes de irme definitivamente a mi lecho… Pero puedo decir que de los nominados y ganadores, por lo que yo vi en la pantalla de mi computadora o del cine o de la televisión el año pasado, hay mucho que recomendar:

1. Behind The Candelabra es dirigida por Steven Soderberg, director de Traffic y Ocean’s 11, protagonizada por Matt Damon y Michael Douglas. ¡Es horrible! Pero es muy buena. Lo horrible es el contenido, la adaptacón a la pantalla de la historia de amor entre Scott Thorson y Liberace, las cosas que vivió a medida se fue involucrando con el artista extravagante, promiscuo, vanidoso; en el contexto tumultuoso de los setentas, detrás de todo el show de Liberace… Pero Soderberg, como en otras películas que ha hecho, logró capturar en escena temas como la frustración, la deterioración; con dirección de arte y actuaciones muy buenas. Logró contar bien la historia, como debía de contarse, quizás, aunque la historia no es bonita. Behind The Candelabra fue nominada a mejor película hecha para la televisión y Michael Douglas ganó mejor actor por su rol como Liberace.
Behind the Candelabra

Frances Ha


2. Frances Ha es una peli que me recomendaron varias personas mucho antes de que yo la viera. “Mirala, te va a gustar”; “Yo sé que a vos te va a gustar.” Si es del director de The squid and the whale, las probabilidades de que me guste (un montón) son bien altas. Es la historia de una joven que baila pero no es bailarina, no es desordenada solo muy ocupada, y su entorno, como su amiga que es como ella pero no es como ella. Quizás a través de este personaje algunos nos podemos identificar con el momento ambiguo de la adultez en el cual las necesidades crecen y las presiones cambian, pero uno no ha cambiado mucho. La actuación de Greta Gerwig es genial, el tono en general también y me gusta que sea en blanco y negro, también. Ya la voy a volver a ver.


3. Before Midnight es genial, como lo menciono en “Julie Delply parte dos: desde Before Sunrise hasta Before Midnight, por supuesto que hace parte de mis picks de los Globos de Oro, aunque Julie Delply no ganó mejor actriz en su categoría. Me dijeron hace poco, “¿Te sentiste identificada?” yo dijer que qué horrible, que como ella no lo quería. “No, pero si lo quiere; pero así son las mujeres, agarran llave con una cosa y se ponen así. Al menos una vez al mes”. Y uno lo ve en interpretado en una película que hace parte de tres representaciones de tres momentos de la adultez, y me seduce porque plantea la idea de un amor basado en una conexión que no pasa con todos, fragilizado por la mala comunicación, y optimizado por la buena química entre dos personas.
4. Vi Gravity sólo porque le tengo un respeto profundo a Alfonso Cuarón, pero me dormí profundamente.

Domingo con D de demasiadas cosas en la Tele parte 1

El cierre del fin de semana pasado, que para algunos fue el primer fin de semana de regreso a la oficina, cerró con el primer debate presidencial de nuestro país, el Debate ASDER que ocupó mucho protagonismo en mi Timeline de Twitter y, al mismo tiempo, fue la transmisión de los Globos de Oro y, más tarde, se inició la temporada 3 de GIRLS, la serie de HBO que mencioné en mi primera entrada de Paty Stuff, “Recent Stuff”.



Today’s stuff no se trata de hacer la crítica del pseudo debate que fue transmitido, pues deja tanto que desear que sobran las palabras, en mi opinión. No vale la pena recalcar los highlights, tales como la manera en la cual todas las “propuestas” de los candidatos a la presidencia de la República de El Salvador se eran palabras al aire que carecían de sustento a pesar de lo concreto que eran las preguntas emitidas por el moderador elocuente cuya apariencia se me hace conocida… ni la falta de elocuencia de los participantes, aunque no los culpo por que yo hubiera tartamudeado y dicho cualquier estupidez bajo la presión de responder en 2 minutos cosas a las cuáles no tengo respuesta…

2014: más, mejor; y menos, también

El lunes pasado amanecí en el mar, hice parte del desayuno colectivo, caminé por la playa y le huí un poco a las olas porque me dan miedo; tuvimos un almuerzo largo, nos reímos mucho... Y me tomé una siesta aún más larga... ¡Que todos los lunes fuera así...! Pero no lo son. Y además de lunes, hoy es lunes 6 de enero y a mí no me regalan nada los reyes magos. Y enero es un lunes que dura un mes, como suelo decir; pero me está cayendo bien, como que es simpático el muchacho. Digo, empecé el año con buen ánimo, y éste se puede resumir en mis resoluciones: Más, menos y mejor.
Un poco más, un poco menos, y todo un poco mejor



1. - Menos sodio, carbohidratos, grasa. Por lo menos pensarlo dos veces antes de volver a pasar desayunando a McDonald’s… Si de todas formas habrán fines de semana de excesos que resultan en preguntas existenciales y de decir “Nunca más”
- Prestarle Menos importancia al pasado y al futuro. Desde que tengo memoria interfieren tanto flashbacks como proyecciones en mi día a día, y nunca está de más decirme a mí misma que viva en el presente. Hay que hacer más espacio para el presente, creo yo.
- Gastar menos, porque siempre hay espacio para menos, para vivir mejor con menos y llenarnos sólo de lo que vale la pena. Y ahora que lo pienso, es buen momento para reordenar mis cosas y vaciar mi closet. Dudo que vaya a volver a usar esas sandalias Minelli que estrené en el 2010, por ejemlpo. Las usé tanto que jodí el tacón y, sólo con verlas, me escapo a caer.


Escena de Harold and Maude 
2. - Más orden, formato, disciplina. Que no se salgan de mis manos lo que empiece, que no se me pierdan las cosas por descuido, que salgan adelante proyectos y que crezcan aquellas relaciones que vengo cultivando… Si pierdo algo que sea porque me la estoy pasando demasiado bien, y si se pierde que sea para luego encontrarlo, como cuando uno encuentra un billete de 5 dólares en la bolsa de un pantalón. Ok, acepto también perder cosas y perderme si es con el propósito de aprender a no aferrarse a las cosas materiales, tal lo dice Maude en Harold and Maude, una peli que me encanta por su humor negro y porque le encuentra el sentido a lo que no tiene sentido (e incluye una banda sonora de Cat Stevens, y la compenetración de dos personas totalmente diferentes).


- Ya que mencioné a Harold and Maude (1971), tengo que admitir que no hay suficiente 70’s en mi vida. Necesito aún más retro, más disco, más funk, más rock, más rulos en el pelo y lentejuelas… Yo no estoy tan vieja, pero mi alma sí.
- Más escritura, también. De repente se me va el año y no he escrito todo lo que querido. Y al escritor no le hace falta tiempo: el escritor maneja el tiempo y los resultados dependen del tiempo uno le da. Más rigor, también; pues, sobre todo si queremos regenerar el mundo como lo plantea este artículo sobre el cuestionado rol de las personas de letras: “Bacterias”, de Antonio Orejudo.


- Más sol…(pero esto es sólo porque me gusta tomarme el tiempo de caminar por la playa, acostarme al lado de la piscina, y así perderme en pensamientos relajados; y el comportamiento auto-indulgente, en general)
- Y viajar más. Viajar un poquito ya es bueno… Pero también es bueno empezar con el propósito de viajar más, para conocer más; y así signifique que tenga que trabajar (y escribir) más. El viajero no sabe adonde va, dicen; y creo que muchos no dejamos de ser viajeros, aunque no hagamos tantos viajes. 

3. - Mejor comunicación, ¡a cosechar! Mi comunicación asertiva va cada día mejor pero a veces sí que digo incoherencias, o dejo de decir otras; o sólo no hablamos, porque nuestros horarios no coinciden o ya no estoy en esa ciudad o no sé… Si hay espacio para mejorar los circuitos de diálogo y relaciones, que se haga. Va para todos los aspectos de mi vida que tengan que ver con comunicar.
- Mejor salud, porque ya se están terminando mis 20’s y tengo que pensar en ello.
- Mejor todo, la verdad; pero eso viene mejorando actitudes. 

Y para terminar, sólo quiero agregar que desde hace un par de años creo que la lista de resoluciones, si la hay, debe de ser vista como algo que voy a tratar de implementar cada día, y si no me sale, pues al día siguiente. No he aprendido a andar en bicicleta, ni a tocar el piano, y sigo siendo mala en yoga (de eso que mis profesoras siempre me preguntan que si es mi primera vez; mi primera vez fue en el 2002)... Pero ahí voy. No es para este año, es para cuando sea. Por otro lado, una manera de no cumplir las resoluciones es dejarse llevar por el ritmo del año, empezar tarde y resignarse y empezar de nuevo…
El ciclo de las resoluciones

¿Cuántas nuevas experiencias caben en un año?



No me deja de sorprender cuán rápido pasa el tiempo -- pero eso puede ser debido a mi fijación con el tiempo, algo que se ve reflejado en cómo ubico recuerdos sobre una determinada línea de tiempo, cómo me pregunta qué cantidad de cosas caben en estas unidades de tiempo como un día/una semana/un mes/un año… Este afán por medir las cosas, por entender la relatividad del tiempo, y cómo podés jugar con ello al escribir (todo es cuestión de ritmo narrativo y el uso de recursos como diálogo, pausa descriptiva, tiempos verbales, elipsis, etc…) Ahorita la canción Time de Pink Floyd suena en mi cabeza como soundtrack perfecto, pero esta entrada no se trata de eso: se trata de que acabamos de ver pasar 365 días, y así como traigo la playlist My 2013 traigo un recuento de las nuevas experiencias 2013. Hey, new experience!

Vistazo a mi primera columna, una columna con escoliosis

1. Me estrené como columnista en Xpressate.net; me hicieron miembro de esta ONG. De esto tienen que salir más columnas, proyectos, ideas, diversión este año. La columna se llama “Consistentemente Inconsistente”, y pone un poco en contexto esto de las nuevas experiencias, como cuando escribí “Experiencias nuevas y viejas” en Paty Stuff.

2. Parte de la filosofía de la nueva experiencia es escuchar cosas diferentes: bailo y canto We can’t stop de Miley Cyrus, y de lo que mucho de lo que ya escuchaba trajo cosas nuevas (Daft Punk, Arcade Fire, Arctic Monkeys, Café Tacuba y Calle 13, entre otros…)

3. De hecho, recibí el 2013 con lo mejor de Café Tacuba y Calle 13 como banda sonora. Eso y champán, y un ponche especial que debe ser reservado para ocasiones especiales.

4. El jueves 5 de diciembre asistí a la inauguración de un nuevo espacio artístico: galería Sentidos. El espacio está muy bonito y acogedor, y la exposición de inauguración acogió a una diversidad de arte contemporáneo. Disfruté, en especial, del cuadro de Carlos Cañas -- el título se me escapó pero recuerdo los colores vívidos, el tono, la intención… Rosa Mena Valenzuela, siempre es un placer ver su estética caótica y técnica mixta… Me volví a encontrar con una pieza roja de Licry Bicard, de la serie Líneas de la vida, y me encontré por primera vez con otras…





Mi blog cumplió 1 año en abril
Yo Cumplí 26 en diciembre
5. Paty Stuff cumplió un año en Abril de este año. Mis blogs anteriores, “Almost Trying” y “Almost Trying: travel and leisure” no estuvieron ni cerca a tener el año y 8 meses que lleva Paty Stuff, este espacio reservado a reflexiones, reseñas y anécdotas. Me he divertido, y espero que haya divertido a los demás.

6. Nunca había ido al lanzamiento de una revista, creo; hasta que fui al Museo Nacional de Antropología MUNA por la nueva publicación, la edición 109 de la Revista Cultura. Ésta incluía una entrevista a Carlos Cañas, y fue un esfuerzo del Dirección de Publicaciones e Impresos DPI de retomar el rigor las publicaciones culturales nacionales, con nueva presentación y contenido apoyado en escritores, ilustradores, investigadores, etc. Ahí tengo mi ejemplar, y también ejemplares viejos que aparecieron en la casa de mi abuelo… Pero esa es otra historia.

7. Mi primer jingle suena en la radio. “Así es la Navidad, De La Familia…”

8. Me reconcilié con el tequila: